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El día 22 de abril de 1914, a las 05:45 horas,
nace José Abelardo Quiñones Gonzales en el distrito
y puerto de Pimentel, provincia de Chiclayo, departamento de Lambayeque,
en la costa norte del Perú. Sus padres, Don José María
Quiñones Arizola y Doña María Juana Rosa Gonzales
Orrego fueron quienes acordaron bautizarlo con el primer nombre
de José por su abuelo paterno, Don José María
Quiñones y Lastres, y con el segundo nombre de Abelardo por
su abuelo materno, Don Abelardo Gonzales.
Los primeros años de vida de José
Abelardo se desenvuelven en el distrito y puerto de Pimentel, bajo
los cuidados de sus padres, disfrutando del agua de la caleta, de
los rayos solares y de la fresca brisa proveniente del mar.
Las primeras letras, propias de la educación
inicial, estuvieron a cargo y bajo la tutela de las maestras, señoritas
Elvira, Delia y Esperanza Bulnes, regentes de una escuela de Chiclayo,
que funcionaba en la calle Elías Aguirre No.976, de nombre
“Juana Alarco de Dammert”, que también se le
conocía como “Colegio de las Hermanas Bulnes”.
A esta escuela, el niño José Abelardo, ingresó
a Kindergarten en 1920, a la edad de seis años, y luego siguió
Transición en 1921, y Primer año de Primaria en 1922.
Los reportes, que fueron dados por las hermanas Bulnes, entre ellas
Elvira Bulnes, indican que José Quiñones “fue
un alumno que se destacó por su inteligencia, educación
y buen comportamiento, sobresalió en actuaciones, era extrovertido,
vehemente, de gran capacidad vital y disfrutaba de los amigos”.
En la etapa inicial de la vida de José Quiñones,
se recuerda cierta anécdota, la misma que ha sido descrita
en un breve ensayo del escritor Rivera Polar, y que dice así:
| “...en
cierta ocasión, el niño confeccionó un
“moscón”, cometa de raras formas aladas, dotándolo
de una larga cola, en cuyo extremo colocó un farolito
y un bicolor nacional. Al abrigo de la noche, serena y tibia,
como suelen serlo las de Pimentel, echó al vuelo la cometa,
que ascendió, bajo la cúpula nocturna rutilante
de estrellas, mostrando el bicolor nacional...La cometa, firmemente
unida al tenso cordel, sacudida levemente por el nervioso temblor
del cerrado puño que la sujetaba, atrayendo misteriosamente
la mirada alucinada del niño a la infinitud del cielo,
se convertiría al paso de los días y los años
en el legendario avión acrobático, dominado por
el audaz piloto, señor del espacio, quien lo pondría,
con heroica decisión de sacrificio, en el momento culminante
de su vida”. |
Habiendo perdido un año, por motivo de traslado
de residencia, José Quiñones, a la edad de 10 años,
ingresa en 1924, al Colegio Nacional San José
de Chiclayo, inicialmente conocido como Colegio
Nacional de Ciencias. En este prestigioso colegio
prosigue sus estudios de educación primaria, los años
1925, 1926 y 1927, siendo en este último en el que concluye
el quinto año.
Entre los más destacados directores del Colegio
San José, ocupa lugar prominente el ciudadano alemán
Dr. Karl Weiss, quien regentó el famoso colegio, de manera
intermitente los períodos de 1912 a 1914, 1920 a 1942 y 1947
a 1952, es decir, algo más de tres décadas. El Dr.Weiss
había nacido el 16 de abril de 1882 en Honframkenhein (Alsacia).
Después de culminar sus estudios en su ciudad natal, pasó
a la Escuela Normal de Estrasburgo en donde se graduó.
En 1920, el Dr.Weiss inicia una etapa fecunda al
desempeñar el cargo de director del colegio San José
(1920 a 1942) del que fuera subrogado, a causa de su nacionalidad
alemana, al declararse la II Guerra Mundial, conflagración
en la que el Perú abrazó el partido de la Alianza.
Este período correspondió a los años en que
el niño José Quiñones estudió en el
plantel chiclayano y en la que el Dr.Weiss lo dirigió con
gran sensibilidad humana, sin detrimento de la ejemplar disciplina
que imprimió durante toda su gestión, al frente de
la rectoría.
Paralelamente a su labor intelectual, el ejemplar
director complementó sus actividades con la práctica
del periodísmo escolar, propugnó la práctica
de la educación física e impulsó el interés
por la aviación entre la juventud.
El Dr.Weiss, impactado por las actividades aéreas
de su hijo Carlos, en Alemania, canalizó y puso en práctica
un particular interés por la aviación entre los jovenes
estudiantes, los que se encontraban estusiamados por las hazañas
de connacionales de la talla de: Jorge
Chávez Dartnell que logró cruzar los
imponentes Alpes el 23 de septiembre de 1910, desde Briga, Suiza,
a Domodossola, Italia, accidentándose al aterrizar y falleciendo
cuatro días después, el 27 de Setiembre, asi como
también la hazaña de Juan
Bielovucic, quien tres años después de
Chávez, fue el segundo aviador en cruzar los Alpes y también
el que hizo los primeros vuelos en avión en el Perú.
El fervor del vuelo humano y los ejemplos prácticos
que realizaba el Dr.Weiss, además de algunos vuelos en el
planeador “El Putumayo”, influyeron en forma todavía imperceptible
el espíritu de Quiñones, en el futuro escogido por
la gloria para conformar el trío prócer de la Fuerza
Armada del Perú, en los grandes momentos de decisión
heróica, jalonada por fechas que recuerdan sendos sacrificios
en defensa de la patria, cronológicamente concretados el
ocho de octubre de 1879 (Angamos), el siete de junio de 1880 (Arica)
y el 23 de julio de 1941 (Quebrada Seca), cuyo fin presenta la común
orientación de defender la seguridad, el honor y la vida
del pueblo peruano.
El ciclo de la educación primaria del estudiante
José Quiñones en Chiclayo, se caracterizó por
una dedicación y aplicación normal, unida a una decidida
preferencia respecto a los deportes y todo tipo de ejercicios, donde
su sentido de entrega aparece como índice de su futura personalidad
de arriesgado aeronauta.
Habiéndo José Abelardo concluído
su educación primaria a los 13 años, sus padres José
María y María Juana Rosa, empeñados en proporcionarle
la mejor educación posible, tomaron la decisión de
enviarlo a la ciudad de Lima, a casa de sus familiares, para que
realizara sus estudios secundarios.
En 1928, José Quiñones inicia el primer
año de secundaria en el colegio religioso de La
Recoleta, prestigioso colegio de Lima, dirigido por
religiosos de la Congregación de los Sagrados Corazones ubicado
en la avenida Wilson con su Iglesia en la Plaza Francia. En 1931,
pasó al colegio Nuestra Señora de Guadalupe,
famoso centro educativo, en donde concluyó con éxito
sus estudios secundarios en el año de 1933.
En el colegio La Recoleta tuvo compañeros
como, Miguel Dasso, Fernando Schual López Aldana, Manuel
Solari, Luis Felipe de las Casas, Eduardo Fuller, entre otros muchos.
En el colegio Nuestra Señora de Guadalupe tuvo compañeros
como, Mario Coppo Tejada, Carlos de Souza Ferreyra, Salvador Soriano
Montoya, entre muchos otros.
En la época escolar destacó en ejercicios
físicos, deportes, especialmente en las prácticas
y competencias de pelota vasca, integró también el
equipo de baloncesto, compartiendo glorias con Rolando Bacigalupo
Madueño y participó en competencias de natación.
Sobresalió en asignaturas de Música, Geografía,
Historia, Historia del Perú, Historia de América,
Religión, Dibujo, Castellano, Francés, Química,
Física e Inglés.
José Quiñones durante todo el tiempo
de estudiante supo ganarse el cariño y la admiración
de compañeros, directores, y profesores, los que siempre
tuvieron palabras de elogio a su persona.
Al concluir
sus estudios secundarios en 1933, y contando ya con 19 años,
José Quiñones, tenía ya en su mente la elección
a la actividad profesional a la que se orientaría, es así
que adopta la decisión de prepararse a postular a la Escuela
Central de Aviación Jorge Chávez.
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Colegio
La Recoleta
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